Reparación de goteras

Reparación de goteras

Si os pregunto por una película que mezcla ciencia ficción, terror y suspense, estrenada en 1979 con una mujer como protagonista, en el que un extraterrestre se encuentra encerrado en una nave y empieza a matar a los tripulantes que la ocupan… ¿en qué película pensáis? Si aún no lo sabéis (cosa que dudo) puedo deciros que los tripulantes originales eran siete más un gato, el director fue Ridley Scott y la protagonista (Ripley) fue protagonizada por Sigourney Weaver. Creo que con estos datos ya sabréis que hablamos de «Alien: el octavo pasajero«. Uno de los elementos más interesantes de esta criatura alienígena surgida de la mente de H.R Giger es el detalle de la sangre que recorría las venas del bicho: ácido. Esto hacía que acabar con ellos fuera algo bastante molesto (como se pudo ver sobre todo en la continuación «Aliens: el regreso»). Hay una escena en la primera película en la que una gota del alien cae al suelo y empieza a perforar pisos de la nave uno a uno. Esa imagen me recuerda a las goteras que podemos tener en casa. Es cierto que no son tan peligrosas como la gota de estos extraterrestres (menos mal) pero también es cierto que pueden darnos muchos problemas. La reparación de goteras debe ser prioritaria, lo mismo da que sean goteras en Barcelona o en una nave espacial como la Nostromo. Para que la reparación de goteras sea efectiva primero debemos localizar el origen de las mismas y empezar a tratar desde ahí. En algunas ocasiones bastará con utilizar algún tipo de pasta hidrófuga o incluso pintura elástomerica (en el caso de los suelos en terrazas transitables). De todos modos, lo mejor es buscar una empresa experta en reparación de goteras para que el trabajo sea realizado por profesionales y dure mucho más tiempo.

Tratemos las goteras igual que si fueran causadas por la sangre del alien de Ridley Scott, rápido y con mucho cuidado.